2016/09/29

Racismo rancio y el golpe de péndulo

A menudo critico la corriente políticamente correcta, esa por la que, de pronto, no se sabe muy bien quién ordena sobre qué se puede o no se puede hablar, y casi pensar. El tema del racismo está incluido en esto: por ejemplo, es estúpido que no se deba pronunciar la palabra "negro" y haya que decir chorradas como "subsahariano" en su lugar, ya ves tú.

Pero me doy cuenta de que, muchas veces, aplico mi propia ideología poniéndome a mí mismo como el ciudadano de a pie medio. Seguro que todos lo hacemos. Y tenemos que darnos cuenta de que la gente no es como nosotros. En mi caso -acusadme de inmodestia- suelen ser bastante más imbéciles. El otro día un amigo me contaba como una turba de energúmenos, en un búho nocturno, empezaron a pegar a un gay. Y hoy, en un establecimiento, he visto por parte del dueño uno de los comportamientos racistas más repugnantes que recuerdo. Hay un chico negro que suele ir bastante por allí y siempre me ha parecido que ambos tenían un rollo como de vacile mutuo, en plan broma. Pero hoy he podido ver claramente la impaciencia y la intolerancia en los ojos del dueño, cuando las bromas han pasado a mayores y se le ha visto el plumero. Tras decirle con mala leche algo así como "no me toques los cojones negro, que te suelto una hostia" por una tontería, mientras el chico miraba hacia abajo, el payaso al final me ha acabado diciendo a mí algo así como "¿sabes cuál es el deporte de éste? Correr delante de los tigres". Me han dado ganas de responderle que los tigres son de Asia, pedazo de paleto, pero he preferido marcharme sin reírle mucho la gracia.

Claro, el tema es que con esta gente, que obviamente es idiota, hay que aplicar la doctrina políticamente correcta, de no pienses por qué, sólo dilo o hazlo. Porque esta gente no puede pensar. No digo que me parezca bien, todo el mundo debería tener criterio, pero al ver un comportamiento racista tan ridículo me doy cuenta de que tal vez es necesario.

Ahora bien, ¿sabéis qué es lo irónico? Que ese comportamiento racista, o el homófobo del búho, tienen su fuente también en lo políticamente correcto, cuando meterse con los maricas era casi una obligación para el hombre decente, o cuando un "negrito" era muy salao, pero era como un sub-ser (que no subsahariano). Este tío, el dueño, es un rescoldo de eso, como sigue habiendo mucha gente aferrada a sus prejuicios. Pero hoy en día, entre lo políticamente correcto, nos están metiendo mucha morralla. Es inocente -y al mismo tiempo, precisamente, políticamente correcto- pensar que la corriente "intelectual" de moda, de pronto, es la bondad. Hay mensajes perversos entre las doctrinas imperantes, como la idología de género que nos quieren vender como un falso feminismo, la defensa del aborto como un derecho inalienable, la insinuación de la eutanasia como algo intrínsecamente digno, la promiscuidad sexual como sinónimo de libertad, la selección genética como un paso adelante, etc., etc. El día de mañana verán con ojos raros muchas de estas corrientes, y los que ahora las defienden a ultranza serán los carcas, como el dueño de la tienda.

Esto es lo que causa, generalmente, el llamado golpe de péndulo. Si enseñas a la gente lo que debe pensar y lo que no se puede ni decir, llega un punto, un momento de crisis o de simple hastío, en que la fuerza aplicada a una corriente crea una fuerza contraria, pero aumentada, y el péndulo va hacia el otro lado, y vuelven a empujarlo, y así constantemente. Los poderosos, si os fijáis, se adaptan y aprovechan este golpe de péndulo, pero el objetivo siempre es el mismo: tener a la sociedad idiotizada a base de prejuicios, en definitiva dominar a la gente.

Ahora vivimos unos tiempos donde, tímidamente, van surgiendo sexistas, xenófobos, homófobos y todas esas etiquetas de apestado social, que sin embargo estos nuevos gurús van luciendo con orgullo. Ocupan la vida política y se dan cuenta de que empiezan a contar con la simpatía de la gente. Y ojo, no caigamos nosotros mismos en la trampa: seguro que prometen e incluso traen muchas cosas que la gente quiere. Pero, indudablemente, volverán a mover el péndulo en la dirección contraria. Estamos en una fase de cambio donde unos iluminados se adaptarán a los nuevos tiempos y los viejos nos quedaremos como carcas, y en vez de "negro" diremos "machista", y les sonará igual de rancio. Nos dirán que éramos unos puritanos, igual que nosotros lo decíamos de ellos. Ay, la vida...

2016/09/07

Mis primeros flirteos con la realidad virtual

Ayer probé (¡por fin!) un dispositivo de realidad virtual. Es una idea que me fascinó desde que se había anunciado, hace un par de años, e incluso ya en los 90, cuando hubo ese intento que se quedó en un quiero y no puedo, y que dejó cosas tan curiosas como esa película llamada "El cortador de césped". Volviendo a la cuestión, ayer empecé por algo modesto: el sistema que se vende junto a uno de los últimos móviles Alcatel, parecido a las Samsung Gear VR. Si la cosa me sorprendió positivamente, no quiero ni pensar cómo serán sistemas mejores, tipo PlayStation VR o, aún mejor, Oculus o Vibe. Pero maticemos.

Había dos cosas que me preocupaban de esto, al margen de los mareos. De alguna forma, es como si los mareos para mí fueran un problema a posteriori, es decir, antes había dos cosas más importantes: el ángulo de visión y el efecto rejilla. Además, mientras las náuseas al usar estos dispositivos dependen en gran medida de la maestría de los creadores de contenidos, los otros dos problemas dependen de la fabricación de los aparatos virtuales, eso se va a quedar así, no hay tu tía.

Voy a empezar por lo malo, y que me ha echado mucho atrás, al menos en el caso de este aparato de Alcatel: el ángulo de visión. El llamado efecto "gafas de buzo" no es que esté, es que se nota a la legua. Sé que las Samsung Gear VR, otras gafas de este tipo para móviles que están mejor consideradas, tienen un ángulo de visión de 100º y espero francamente que éste no haya sido el caso, porque si eso eran 100º no es suficiente ni por asomo. Básicamente, siendo muy contundente, en un principio lo que me pasó es que no me creía que estaba ahí por los enormes bordes negros que se ven alrededor de la imagen. Es como si llevaras las mencionadas gafas de buzo, sino más, como si llevaras un extraño visor, una escafandra o algo así. Dista muchísimo de ser parecido a observar la realidad tal cual, pero ya digo que quizás las gafas que he probado tenían un ángulo de 90º o vete a saber si menos, de hecho en internet me ha sido imposible encontrar esta información. Esto me hace pensar que las Oculus o las Vibe, que tienen los mayores ángulos de visión con 110º bien pueden merecer la pena sólo por esto.




Ahora voy con las buenas noticias: el llamado efecto rejilla. Básicamente, a todos los que hayamos jugado en salones recreativos a Street Fighter 2 y demás nos va a dar completamente igual. Antaño jugabas a medio metro de una pantalla con resolución de aprox. 640 x 480 píxeles en formato NTSC, o un pelín más en PAL, y daba lo mismo, el caso es que veías los píxeles de canteo y era algo normal y asumido. Nadie se quedó ciego, huelga decir, aunque es verdad que nos daban el rollo con las horas que pasábamos delante de la pantalla. Irónicamente, quizás volvamos a lo mismo: aunque estos dispositivos de realidad virtual tienen tasas de refresco mucho más altas que los 50-60 hz. de aquellas TVs de CRT, y aunque éstas se llamaran así por tener un tubo de rayos catódicos que literalmente se disparaban hacia el espectador, no es menos cierto que el tema de la resolución es un paso atrás que nos hace volver a ver píxeles, lo cual podría fatigar la vista. ¡Pero basta ya! He dicho que esto eran las buenas noticias, y el caso es que a mi, con una pantalla Full HD que es la que tenía este móvil Alcatel (y la que tendrán por ejemplo las PlayStation VR), me basta y me sobra, y al cabo de unos segundos me he olvidado completamente del efecto rejilla, como ya he dicho quizás por ser un veterano jugador de arcades. A este respecto conviene decir que, aunque Oculus y Vibe tienen más resolución, su mayor ángulo de visión "estira" más la imagen, y el resultado es prácticamente igual en cuanto al efecto rejilla.

Y eso es un poco todo lo que puedo decir. Probé un vídeo de esos a 360º y un sistema de menú, la verdad muy poco, pero sí me bastó para hacerme una idea por fin de lo que es esto de la realidad virtual. Sigo muy pendiente del tema del ángulo de visión, y espero confirmar que el de estas Alcatel sea menor que el de otros dispositivos, o sería una gran decepción -a la que imagino que acabaría acostumbrándome-. De todas formas, como yo quiero esto sobre todo para juegos, a la hora de la verdad va a ser eso lo que defina mi compra: no pienso ser "early adopter" de un cacharro que no tiene más que demos y las llamadas experiencias, y ni un juego en condiciones, de esos que nos duren nuestras 10 horitas por lo menos.

2016/04/05

Mi tesssoro

PlayStation 3 ha sido la primera de mis consolas en la que toda mi colección de juegos era original, sin copias ni pirateos. Imagino que porque la economía empezaba a permitirlo, y siendo justos un juego puede ocupar muchas horas y suponer un gran ahorro, si esas mismas horas las dedicaras a salir de copas o a cenar por ahí. No puedo decir lo mismo, debo confesarlo, de mis anteriores consolas, con la honrosa y extraña excepción de la vieja Game Boy y la Atari Lynx, que en paz descansen.

Volviendo a la PlayStation 3, con algo más de medios por mi parte, y un poco harto de chips e historias, sencillamente empecé a comprar juegos aprovechando las gangas de Amazon y otros sitios en internet, y fui aumentando mi colección. Al ser todos juegos originales, cuando me cambié a PlayStation 4 decidí venderlos, y eso me llevó a elaborar una lista que rescato ahora.

Esta lista, señoras y señores, es un baúl de los sueños. Sé que mucha gente pensará que esto de los "marcianitos" es una tontería, otros dirán que exagero, pero sólo uno mismo puede medir su propia satisfacción, ¿no?

Me empezaron a gustar los videojuegos cuando mi abuelo me llevaba a lo que él llamaba "el ogro": un salón recreativo en Gandía. Lo del ogro venía por un juego con una ballesta donde había que disparar, y yo necesitaba una especie de cajón de madera cuadrado para auparme y llegar a la ballesta. No sé qué edad tenía, sólo sé que me enamoré de los videojuegos.

Durante un tiempo, no sé cuánto, para mi era un acontecimiento ir a un bar y encontrar una recreativa. Por aquel entonces los salones recreativos todavía eran vistos como sitios de vagos, al menos en Madrid, fuera de la playa, así que yo me escapaba al bar cerca de la librería de mi padre, a jugar a la recreativa, que ahí sí se podía ir siendo un buen chico. Y en general todo bar, restaurante o mesón que tuviera una recreativa, siempre se llevaba algunas monedas mías de cinco duros.

Tal era mi pasión que no tardó en llegar lo inevitable. Tras mucho pedirlo, mis padres me hicieron EL REGALO: un Amiga 500. Tuve suerte, porque por entonces estaban empeñados en que, si me compraban un ordenador, me fuera habituando a los PCs compatibles, y en esa época para juegos eran una porquería. Por suerte, sin yo saber muy bien qué me comprarían y en el fondo dándome un poco igual con tal de coger un joystick y jugar a lo que fuera, al final cayó el gordo.

El Amiga 500 fue a los ordenadores lo que Neo·Geo a las consolas: máquinas adelantadas varios años a su tiempo. Y no era para menos: el famoso Amiga costaba, me acuerdo perfectamente, 99.999 pesetas. Y para entonces era un pastón. Pero los juegos... ¡ay los juegos! Ya lo he dicho: adelantados a su tiempo hasta límites insospechados. El amiga, con un chip gráfico alucinante y un sonido sorprendente, convivía incluso con juegos de PC para monitores EGA de 16 colores, o con el mítico pero modesto Spectrum de casette.

Y así seguí, pasando después por la Game Boy, la Lynx y la PSP en el terreno de las portátiles, y por la Mega Drive, la Super NES y todas las PlayStation desde la primera, además de algunos flirteos con los PCs. Y muchos juegos y años después, viendo que mi afición no era cosa de niños, sino que acercándome a los 40 sigo enamorado de este maravilloso hobby, quiero compartir en este post, a modo de logro personal, una lista de todos los juegos que me he pasado en mi querida PlayStation 3. Porque, ojo, hablamos de juegos terminados (he retirado los pocos que se me resistieron), no de meterlos en el lector, trastear un poco y a otra cosa mariposa. Insisto porque quien conozca este mundillo sabe y sobre todo valora la diferencia.

He aquí pues un baúl de recuerdos, de sueños, de experiencias, de sentimientos, de muchas horas de pasión:

Aliens Colonial Marines
Aliens VS Predator
Batman Arkham Asylum
Batman Arkham City
Batman Arkham Origins
Beyond: Dos Almas
Bioshock 2
Bioshock Infinite
Call of Duty: World at War
Crysis 2
Dark Souls
Dark Souls II
Darksiders
Darksiders 2
Dead or Alive 5
Dead Space
Dead Space 2
Dead Space 3
Demon's Souls
Devil May Cry 4
Diablo III Reaper of Souls
DmC Devil May Cry
Dragon's Crown
Duke Nukem Forever
Enslaved
Fallout 3
Fallout: New Vegas
Farcry 3
Final Fantasy XIII
Final Fantasy XIII-2
Fist of the North Star: Ken's Rage
God of War III
God of War: Ascension
Heavenly Sword
Heavy Rain
Killer is Dead
Killzone 2
Killzone 3
Kingdoms of Amalur: Reckoning
L.A. Noire
Lego Lord of the Rings
Lightning Returns - Final Fantasy XIII
Little Big Planet
Lollipop Chainsaw
Mass Effect 2
Mass Effect 3
Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots
Mortal Kombat
Motorstorm
Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 2
Ni no Kuni: Wrath of the White With
Ninja Gaiden 3: Razor's Edge
Ninja Gaiden Sigma
Ninja Gaiden Sigma 2
No more Heroes: Heroes' Paradise
Rage Anarchy Edition
Ratchet & Clank: Armados hasta los dientes
Red Dead Redeption
Resident Evil 5
Resident Evil 6
Resident Evil Revelations
Resistance: Fall of Man
Resistance 2
Saint Seiya: Sanctuary Battle
Silent Hill Downpour
Silent Hill Homecoming
Soulcalibur IV
Space Marine
Splatterhouse
Star Ocean the Last Hope: International
Street Fighter X Tekken
Super Street Fighter IV
Tekken 6
Tekken Tag Tournament 2
The Darkness
The Elder Scrolls IV: Oblivion
The Elder Scrolls V: Skyrim
The King of Fighters XIII
The Last of Us
Tomb Raider
Uncharted: El Tesoro de Drake
Uncharted 2: Among Thieves
Uncharted 3: Drake's Deception
Vanquish

2016/02/19

El final de "Cómo conocí a vuestra madre"

Antes de nada, sirva este mensaje para advertir de los muchos SPOILERS que contiene este artículo.

El final de "Cómo conocí a vuestra madre" me ha encantado. Me ha encantado en la misma medida que me ha preocupado encontrar a tanta gente en la red que aborrece de él. Puede que, como los protagonistas de la serie en la última temporada, ya no sea un chaval, puede que los años me pesen y esté en "otra onda", pero no dejo de sorprenderme de cuánta gente quería que Robin y Barney terminasen juntos, y, en menor medida, no deja de resultar choncante el cariño que muchos cogieron a Tracy, la famosa madre.

Hablo de la fractura generacional porque entiendo que muchos de los que han encontrado desagradable este final son jóvenes, hijos del nuevo sistema. Chicos que empatizan con un personaje, sí, divertido y cachondo, pero un verdadero psicópata como Barney, amén de individuo sencillamente irreal, falso e imposible. Espectadores que se habían creído que un tipo capaz de hacer "la semana perfecta", que utiliza a las mujeres como receptáculos, y las maltrata y humilla, podía obtener el premio del amor. Chicos quizás demasiado acostumbrados a tener no tal vez semanas perfectas, pero fines de semana seguro. Y, por otro lado, chicos a los que presentas un personaje entrañable y estereotipado, la típica chica frágil, romántica y con un toque freak (la madre en cuestión), y empatizan con ella casi como el que adopta un perrito, hasta el punto de llevarse las manos a la cabeza por su muerte.

Dicho así, parece que soy un viejo. Pero una cosa que vas aceptando conforme pasan los años es que la masa de población más joven que tú va en aumento, mientras que la más vieja va palmando. Reglas de la vida. Si consideramos que "Cómo conocí a vuestra madre" es la típica serie de aire juvenil, no es exagerado decir que sin duda yo debo estar en la franja madura de sus espectadores, aquellos que empezaron a verla con casi 30, no con 16.

Volviendo al tema, no me voy a poner a cotorrear cual portera sobre el final de una serie. Sencillamente, estaba claro que Robin y Ted eran el gran amor de la misma, y considero que cualquier persona no amamantada a golpe de botellón debería haberse enterado. No sólo enterado: deseado. Creerse el amor de Robin y Barney, como he mencionado antes, es incluso preocupante. Es hasta más falso que el romance entre Rachel y Joey en "Friends", sólo que es cierto que aquello no se alargaba por más de una temporada, mientras que aquí nos han estado mareando la perdiz, entre otras cosas porque "Cómo conocí a vuestra madre" es una serie claramente estirada por los índices de audiencia. Pero, volviendo a la cuestión, Joey era un sentimental al lado de Barney, un personaje sin duda capaz de amar. No hace falta dar más explicaciones. Mucha gente teoriza sobre compatibilidades y pamplinas, pero no hace falta: Barney sencillamente es un personaje como el increíble Hulk, espectacular y querido, pero imposible. Empatizar con él, nunca me cansaré de repetirlo, es alarmante. Si acaso hubieras acabado con la stripper Quinn da gracias y pon velas a San Antonio chaval. ¡Por Dios, si a la madre de su hija la llama "la número 31"!

Y luego está el otro tema. ¿Tracy qué? Ah, sí, la madre. Su nombre se dice una vez en toda la serie, yo creo que por simple educación. Es un personaje casi tan estereotipado como Barney, pero por el otro lado: una chica dulce, si me apuras con ínfulas (sí, en el sentido de la mujer perfecta) de sumisa, obediente y calladita. El sueño de cualquier machito de los años 50. Me parece igual de preocupante que tantos espectadores empatizaran con ella como para... ¡oh Dios mío, que la han matado en el último capítulo, y en 10 minutos! Sí, bueno, teniendo en cuenta que sólo había aparecido en la última temporada, y de forma ocasional...

Es como si a la gente no le costara nada creerse lo falso. Irónico en una era de supuesto escepticismo.

2016/01/20

¿Por qué mojarse?

Hoy venía hablando con un amigo de por qué me significo ideológicamente en Facebook. Aparentemente, es mucho más sencillo poner noticias de que un famoso se ha divorciado, colgar un vídeo divertido, o, por qué no, hablar de un videojuego. También hago estas cosas, claro, pero volviendo al tema de la significación ideológica, SIEMPRE QUE ÉSTA SEA EXPRESADA DESDE EL RESPETO, defendiendo unas ideas con argumentos y no con insultos, obtienes las siguientes ventajas:

A) Consigues caer mal a quien debes caer mal, a modo de filtro. Si una persona es incapaz de escuchar o leer ideas ajenas, apoyadas en argumentos, que no insultos, simplemente porque no comparte esas ideas... sencillamente es porque las suyas se basan en estereotipos, y fundamentalmente es una persona intolerante. Está bien caer mal a estos individuos e identificarlos, darte cuenta de que, por quién eres y por lo que piensas, al parecer no te aceptan. Son esos mismos que también se significan, pero a base de eslóganes muchas veces ofensivos que sin embargo tú tienes que aguantar estoicamente. Me ha pasado, me seguirá pasando y me parece fenomenal, ya tengo muchos años como para tener que caer bien a todo el mundo.

B) Consigues distinguir a quienes, pensando de manera diferente a ti, son personas razonables, educadas y conciliadoras. Estas personas son las que tienen una mayor seguridad, de las que más puedes aprender y, quiero pensar, las que más pueden aprender de ti. A aquellos que son así se lo agradezco especialmente, me encanta leerlos.

C) Consigues el reconocimiento de mucha gente que, aun pensando como tú, no suele significarse, pero luego te felicita y te dice que siempre te lee. Para mi es un orgullo, me gusta pensar que haya quien me lea con interés, a veces estos elogios me han pillado verdaderamente por sorpresa. Francamente ni lo busco ni creo que lo merezca, e invito a todos a opinar, con la seguridad que dan los argumentos, las buenas formas y una mente siempre abierta a escuchar.

D) Te defines a ti mismo, no te definen, que es muy distinto. Tú eliges quién eres y qué piensas, y explicándolo, te lo explicas también a ti mismo. Expresar unas ideas les da forma. A veces es sorprendente lo que cuesta decir algo que siempre has pensado, y a medida que lo vas desengranando puedes llegar a descubrir que no piensas exactamente como creías. Puedes aprender tú mismo a medida que escribes, puedes conocerte mejor.

E) Sirve a modo de auto-evaluación, sobre todo cuando escribes en el mismo escaparate que según qué cyborgs. Si empienzas a escribir siempre en una dirección, criticando siempre lo mismo, a piñón fijo... ¡te estás volviendo uno de ellos! No es por aparentar moderación: a veces conviene ponerse en distintas perspectivas y elogiar o criticar cosas diferentes.

Básicamente estas son las razones. Visto así, aunque aparentemente significarse ideológicamente sólo puede traer problemas y a lo largo de la historia ha llegado a costar vidas, lo cierto es que también ha sido el primer paso para cambiar las cosas, y es algo que siempre enriquece. Creo que intentar ser una persona más cabal y completa merece la pena.

2014/10/09

A vueltas con Excalibur

Me he enterado de lo del perro. Me da pena y pienso que si disponen de medidas para aislar o en cualquier caso evaluar y tratar a más de 50 personas, tampoco pasaba nada por hacerlo con Excalibur. Cargárselo es la solución rápida, evidentemente, aunque no la más honesta.

Me considero "animalista", porque empatizo con los animales y me encantan, y no tolero el maltrato gratuito de los mismos, para el cual aplicaría penas más severas. Pero lo pongo entre comillas porque tampoco quiero que me metan en el saco de esa gente que se está preguntando sin complejos por qué no han matado también a las más de 50 personas en seguimiento, como si fuera lo mismo. Esto da una idea de la sociedad absurda en que vivimos.

El ser humano es la única criatura con una conciencia, capaz de verse a sí mismo desde fuera, de plantearse su existencia como sujeto, de distinguir entre el bien y el mal. No hace falta tener creencias de ningún tipo para entender que el hombre es un ser supremo de la creación o la naturaleza. Precisamente porque el ser humano puede ejercer la misericordia, puede también apiadarse de un perro para salvarle la vida, y eso es loable y lo eleva aún más sobre las bestias, que jamás podrían entender el concepto de justicia y se devoran vivas entre ellas, tanto más cuánto más enfermas y vulnerables son. Como dice un amiguete por ahí, a veces da menos pena que maten a un malnacido que a un animal, porque de alguna forma percibimos que éste es inocente; y por eso resulta doblemente indignante el maltrato animal, porque las personas que lo llevan a cabo saben lo que hacen, y están movidas por el sadismo y otros sentimientos que nacen de lo más oscuro de nuestra alma.

Pero estos conceptos son precisamente humanos y sólo nosotros podemos distinguirlos, ante nuestra conciencia como juez implacable. Por eso, aunque no me gusta la llamada fiesta, yo no me considero anti taurino, porque la gente sólo ve que muere un animal, llegando a decir incluso que los toreros son asesinos (sic), cuando se baten en singular duelo con una bestia, concediéndole una dignidad mucho mayor de la que cualquier animal rebajado a subproducto tendrá nunca en un matadero. Y por eso también me parece que el llamado Toro de la Vega es una vergüenza, donde todo un pueblo aburrido del día a día sale a la calle para el gran acontecimiento: ver cómo una turba embrutecida persigue un toro y lo mata a base de lanzadas, lentamente, desde la cobardía, sin respeto alguno, por puro escarnio elevado a pretendida "tradición".

Es curioso que la gente no distinga entre estos extremos y sólo aprecie si el animal muere, sin importar cómo ni por qué, cuando somos precisamente nosotros quienes podemos darle un valor y un sentido a su vida. "No debemos atribuir a los animales sentimientos humanos", me decía un amigo... ¡de hecho sólo podemos hacer eso y es la mejor prueba de nuestro respeto por ellos! Por tanto es correcto decir que se podía haber hecho más por Excalibur, al que sus dueños querían y trataban como uno de la familia, pero es sencillamente demencial preguntarse por qué no matan también a las personas en riesgo de contagio, colgando vídeos llenos de insultos e imprecaciones. La vida de un animal nunca puede estar al nivel de una vida humana, ocurrencia cada vez más escuchada en boca de inconscientes y una prueba más de que en esta sociedad nos movemos atocinados entre líneas rojas: por dentro haz lo que quieras, pero no pases de aquí, ni se te ocurra plantearte por qué...

Debemos pensar que Excalibur perdura en los corazones de sus dueños, como mis gatos están en el mío, y eso es más de lo que muchos animales pueden contar. Que el perrito descanse en paz, sabiendo que ha enriquecido a esa familia y ahora vive en sus recuerdos.

2014/09/09

El fin de Jesús no eran las palabras, sino la muerte

Hace ya años, un amigo cuestionaba la idea de la divinidad de Jesús, en el sentido de que su mensaje podía ser respetable, pero era absurdo que los cristianos del siglo XXI pretendieran también atribuirle propiedades sobrenaturales.

Mi amigo se equivocaba de cabo a rabo. Uno puede no ser cristiano, obviamente, pero no puede llamarse así de no creer en la muerte y resurrección de Jesús, ya sea en el siglo XXI o en el XXV. La palabra es importante, pero no es una filosofía sin más, o de lo contrario no hablaríamos de una religión. Por encima del mensaje hay un propósito muy concreto, tal y como resume este magistral comentario que he encontrado en internet  (las aclaraciones entre corchetes son mías):

"Su misión fue la Palabra y la Verdad. Pero esto no hubiera sido suficiente para que los hombres estemos plenamente integrados en [la gracia de] Dios. Fue el vaciamiento de la divinidad rebajada a hombre, el vaciamiento del hombre hasta ser despojo y el vaciamiento de la elemental justicia cuando grita -¡perdónalos!-, lo que revierte en Misericordia. Ésta es la sangre de Cristo que limpia los pecados: la máxima injusticia sufrida por el más grande inocente que clama a Dios el más inusitado perdón de sus verdugos, resquebraja cualquier posibilidad de que nadie caiga fuera del ámbito de Dios. Su Misericordia irrumpe ante el más singular de los acontecimientos [incluso la misma muerte]. Para eso vino Dios al mundo: para hacerlo todo nuevo [alianza nueva y eterna]."

Esto, aún más resumido, significa que Dios, escuchando los anhelos de los hombres que lo rogaban, habría llevado su gracia hasta ellos como uno más, para poder morir y resucitar en consecuencia, prueba misma de sus palabras: "estaréis conmigo en el Paraíso".

Como yo siempre digo, o bien es todo una gran mentira o, si aceptamos que Dios está de por medio, entonces debemos asumir que cualquier cosa sea posible, como si aparece el muñequito gigante de los marshmallows :-)

2014/05/22

Sasha Grey

Pienso en el caso de la ex-actriz porno Sasha Grey, que sale en la última peli de Nacho Vigalondo, ha escrito alguna novela, hace sus pinitos como fotógrafa... Durante años no entendía muy bien por qué la sociedad "condenaba" a estas chicas, relegándolas al porno, el erotismo y su entorno, con una más que probable jubilación anticipada seguida del ostracismo absoluto; me parecía algo despiadado, ¡también son personas! De hecho, el caso de esta chica es del todo excepcional.

Luego, conforme vas entendiendo que el porno es, a qué engañarnos, un ejercicio de machismo, hecho por hombres para hombres, donde la mujer es relegada a recipiente de nabos, tratada de zorra en un ejercicio de hipocresía, pero también vejada y humillada gratuitamente, tragando la leche de 20 zagales frikis mientras le dicen que sonría a la cámara, o directamente insultada y abofeteada en pleno acto... Entonces uno vuelve a replantearse las cosas y se da cuenta de que eso nunca debería ser un trampolín para la carrera artística de ninguna chica, porque les estaríamos diciendo: "eh tú, muchacha, ¡ésta o aquella empezó así y ahora es una estrella de Hollywood!". Y seamos francos: aunque impere la liberación sexual y todo el mundo se acueste con quien quiera, el porno no es una expresión natural de la sexualidad, por mucho morbo que dé verlo.

Lo cual me hace pensar que todo tiene un motivo, y que si la moralidad es la que es, aunque en principio no la entendamos, probablemente lo sea por algo. A mi esta chica, Sasha Grey, me parece una monada, pero me da cierta pena que cualquiera pueda buscarla en Google y verla rebajada a perra, y ahora no sólo lo siento así, sino que también entiendo el porqué; antes este comentario sería políticamente incorrecto, ahora irónicamente los progres más puritanos van comulgando con las doctrinas tradicionalistas. Como digo, al final todo tiene un motivo, todo deriva de algo, y algunas pocas veces el sentido común se impone incuso sobre las ideologías: de hecho, lo machista sería hacer creer a las chicas que así llegarán lejos, cuando el 99% ruedan tres o cuatro escenas cerdas que quedan para la posteridad, apenas tienen 18 años cuando deciden dar el paso, y luego son abandonadas a su suerte para beneficio de unos pocos proxenetas que se hacen llamar productores.

Por tanto, Srta. Grey, a mi me parece usted muy guapa, me alegro mucho de su éxito de corazón, pero no hable en tono intelectualoide sobre Fellini y Buñuel, que da hasta risa, no se erija en ejemplo de nadie, baje la cabeza y de gracias a Dios de la coña que ha tenido, porque usted es precisamente el ejemplo de como una chica nunca debería llegar a alcanzar el éxito.

2014/02/01

Boom de mujeres solteras

Hay algo de lo que sin duda no conviene hablar, por eso con mayor razón yo lo digo: ¿os dais cuenta de que cada vez hay más mujeres que se quedan solteras? No porque quieran, que es muy legítimo, sino porque se resignan en una sociedad donde no están dispuestas a pasar por determinados aros, o pasan por demasiados. Mujeres que gastan años con parejas esperando unos hijos que nunca llegan, chicas que no están dispuestas a ligar a base de zorreo o, al revés, que zorrean hasta que ya es tarde. Mujeres que viven para trabajar, otras que sólo pueden trabajar para sobrevivir. Muchachas que comparten un piso en vano, tratando de alimentar una relación moribunda. Mujeres a las que engañan, a las que maltratan...

Los hombres no somos malos, pero vivimos en un "paraíso" donde el sentido del deber, de la responsabilidad, de la devoción y la fidelidad, de la hombría misma, está en desuso. Yo soy de esos "tontos" que, cuando se lían con una chica, de alguna forma sienten que se deben a ella, por lo menos para ver si se puede sacar algo en claro... lo dicho, un dinosaurio. Ahora los chavales se van de putas, que sale más barato que ligar y te dejas de problemas, y si en el transcurso cae alguna, bueno, más de lo mismo. ¿Y las chicas? Pues las sueltan en la jungla y cada una se maneja como puede. A esto lo llaman paridad en la jerga políticamente correcta, o igualitarismo si se prefiere la terminología crítica. Sea como sea, los hombres siempre ganan.

Yo ya tengo 35 años, he crecido con muchas chicas a mi alrededor, de mi quinta, y empiezo a pensar que muchas no se van a emparejar. ¿Y sabéis qué? Si no lo queréis, lo dicho, me parece fenomenal, pero si no es el caso, ¡sabed que vosotras lo merecéis! Es este puto estercolero social el que busca a individuos desarraigados que no formen vínculos, ni familias, ni lazos humanos, el que eleva la mediocridad e irresponsabilidad a virtudes. Sois guapas, sois inteligentes, sois mujeres mucho más preparadas que vuestras madres y abuelas, y sin embargo es cuando todas esas virtudes menos se reconocen. ¿No es irónico?

2014/01/29

Reduce el ghosting o crosstalk: consejos útiles para reducir este molesto efecto en el visionado 3D

Hace tiempo escribí un artículo pionero sobre la emulación de Super Nintendo en nuestras queridas PSPs. Pionero porque se puede decir que, prácticamente, descubrí un emulador concreto en la scene occidental, cuando todo eran artículos vagos e imprecisos, y desgrané la mejor manera de utilizarlo.

Siguiendo con la intención de escribir artículos tecnológicos útiles, cuyas conclusiones no se encuentran fácilmente en la red salvo cotejando, probando e invirtiendo horas, pretendo hablar esta vez de algo que trae de cabeza a muchos: el llamado efecto ghosting o crosstalk en la visualización de contenido 3D.

El mencionado efecto consiste en la visualización doble del contenido, como si una sombra translúcida se proyectara junto a los objetos que nuestra vista tiene que percibir en tres dimensiones. Esto genera una molestia a veces insalvable, pues literalmente llega a marear. La información más genérica al respecto -hay que ver la de páginas que escribe la gente en los foros para decir más de lo mismo- indica que el efecto ghosting depende del contenido, así como del televisor, y que la única forma de paliarlo es con un buen cable HDMI, cuidando el ángulo de visionado y ajustando valores como contraste, brillo y demás.

Esto son verdades a medias. Es cierto que hay contenido mejor y peor grabado, pero aunque muchas veces es imposible de eliminar, sí se puede reducir el ghosting hasta niveles muchas veces imperceptibles, salvo que la cosa sea un verdadero despropósito, o el televisor una porquería. Por otro lado, la parte del cable HDMI es muy relativa: como solución puede valer si estás usando un cable cutre hasta el extremo, pero sabe Dios cuántos cables HDMI se habrán comprado para nada (me incluyo). Lo de los ángulos de visión cobra sentido si uno ve la tele de lado (sic) y con respecto a la configuración de la imagen, irónicamente por ahí van los tiros, pero nadie habla de lo esencial.

Ahora vayamos calentando motores. Para enfrentarse al ghosting/crosstalk, hay que entender el concepto de refresco de la pantalla, o los Hz (hercios) de actualización de la imagen. En los PCs, junto a la resolución, suele haber una opción para configurar los Hz. En algunas TVs también es posible. Sea como sea, en cualquier pantalla moderna, al meter una señal, se nos indica normalmente la resolución y los Hz. El refresco de pantalla significa cuántas veces parpadea la imagen por segundo; por tanto, la opinión generalizada y habitualmente válida es que a mayor frecuencia de refresco, menor sensación de parpadeo. Se considera que a partir de 24 Hz el ojo humano ya percibe una imagen más o menos fija y no nota el parpadeo. Pero si la frecuencia es de 100 Hz, por ejemplo, la imagen se percibe aún más sólida.

La frecuencia de refresco está muy relacionada con los FPS (frames o cuadros por segundo), es decir las "capturas" que se muestran en un segundo. Si por ejemplo vemos una imagen donde un vaso cae al suelo y se rompe, lo veremos mucho más fluido cuantos más cuadros por segundo contenga. Para entendernos: si fueran 3 cuadros por segundo, lo que veríamos sería como tres diapositivas sin continuidad, una del vaso en la mano, otra a medio recorrido hacia el suelo y una última con los cristales por los aires; si por el contrario hubiera 60 FPS, tendríamos sesenta imágenes distintas que se proyectan en un sólo segundo, consiguiendo una sensación de suavidad y fluidez realista. El estándar del cine son 24 cuadros por segundo, que se considera lo suficiente para percibir continuidad.

Los Hz y los FPS están relacionados porque lo ideal es que, a cada parpadeo de pantalla, corresponda una "captura". De lo contrario pueden surgir tirones, bordes serrados y una serie de efectos indeseables en el visionado, como el llamado flickering o el judder. Aún mejor es que los Hz sean múltiplos de los FPS, por ejemplo 30 FPS a 60 Hz, lo que significaría que la pantalla parpadea dos veces con cada cuadro.

Bien, entremos en materia. En la visualización de contenido 3D estereoscópico, cada ojo capta una imagen distinta, por lo que la discordancia entre Hz y FPS no sólo puede causar los defectos ya mencionados, sino muy probablemente el temido ghosting o crosstalk. Es decir, la sincronización tiene que ser lo más perfecta posible o los ojos se confunden. ¿Qué hacer? Muy sencillo: si el contenido en 3D está grabado a 24 FPS como muchos ripeos de Blu-Ray, ajusta la frecuencia a 24 Hz o múltiplos, como 48 Hz, 96 Hz, etc. Si el contenido está grabado a 25 FPS, más propio de vídeos o emisiones en HDTV, ajusta la frecuencia de refresco a 25 Hz, o bien 50 Hz, 100, Hz, etc. Teóricamente, a mayor frecuencia menos parpadeo, aunque la moda entre los puristas del sistema 3D activo consiste en ajustar los Hz a los FPS en proporción de 1:1, para que luego la TV multiplique en consecuencia la frecuenia del refresco propia del 3D. Sea como sea, mientras los FPS sean múltiplos, habrás logrado reducir el ghosting o crosstalk considerablemente, ¡pruébalo! Y por una cuestión de lógica, si no puedes lograr una precisión absoluta, aproxímate lo más posible: por ejemplo, con un contenido a 24 FPS, siempre es mejor ajustar la frecuencia a 50 Hz que a 60 Hz, pues quedan mucho más cerca de los 48 Hz ideales. Nota para usuarios de 3D activo: ojo con las configuraciones de refresco automático en el modo 3D, que no siempre eligen la frecuencia ideal; si no has podido casar los FPS con los Hz en la emisión, en cuyo caso la selección automática sí es lo más adecuado, debes saber que estas TVs suelen ajustar la frecuendia del 3D de acuerdo a la de la pantalla, pero yo he obtenido mejores resultados ajustándolas manualmente a un múltiplo de los FPS (por ejemplo 100 Hz y NO 120 Hz para un video a 25 FPS, aunque la frecuencia de refresco de la pantalla sea de 60 Hz).

Ahora bien, ¿qué ocurre si mi reproductor o dispositivo no me permite cambiar la frecuencia de refresco? Una cosa que se lee mucho en internet son usuarios de Playstation 3 que se quejan de que pueden visionar Blu-Rays físicos a 24 Hz, pero no así contenido por streaming. Pequeña apostilla: el streaming, mediante un puente de red con un cable ethernet, permite a ordenadores modestos funcionar como servidores DLNA y compartir contenido en HD para que sea visionado perfectamente con reproductores, TVs o consolas que admitan este protocolo, cuando el propio reproductor del PC iría a trompicones, ya que por streaming el ordenador sólo decodifica la señal y todo lo demás lo hace el aparato cliente. Bien, sigamos. Si no puedes ajustar la frecuencia de refresco, ¡usa el truco de la salida entrelazada! La Playstation 3, por defecto, saca una imagen a 1080p y 60 Hz, y eso es fatal para contenido en 3D grabado en 24 o 25 FPS por todo cuanto he explicado. Pero si ajustas la salida a 1080i y 60 Hz, el televisor se encarga de desentrelazar una imagen que llega dividida en dos, y por tanto los 60 Hz funcionan como 120 Hz para lo que nos interesa. Esta cifra es exactamente 24 x 5 = 120, osea un múltiplo mucho mejor que los 60 Hz, ¡probadlo vosotros mismos! Esto es especialmente útil para 3D pasivo, ya que con el activo se puede ajustar la frecuencia del 3D con resultados similares en una imagen progresiva, tal y como he explicado antes.

Y esto es todo. Espero que esto ayude a más de uno a disfrutar de sus contenidos en 3D reduciendo en la medida de lo posible el efecto ghosting o crosstalk ;-)

2013/05/23

Una cosa y la contraria

Acabo de leer un comentario de un amigo que refleja perfectamente mi crítica social. Hace tiempo lo comentaba también con otro. ¿Por qué a los que matan a sus mujeres se les pone el tag de machistas? ¿Odian a todo el género femenino? ¿No quieren que la mujer emerja de su marginación histórica? ¿O sencillamente son perturbados, violentos y asesinos? ¿Acaso muchos que estaban agrediendo a su pareja no se han revuelto contra un hombre que trataba de ayudarla, atacándolo igualmente? Yo es que rechazo las etiquetas, sobre todo cuando son elevadas a categoría de dogma y repetidas por la masa como loros. Para dogmas ya tengo mi religión, que por lo menos tiene 2000 años.

No decimos que quien mata a sus hijos odie a todos los niños del planeta, ni que las mujeres asesinas sean feministas. Curiosamente, aceptamos el discurso de violencia de género, pero apartamos el tema de la raza, cuando casi siempre lees por lo bajo que estos lamentables incidentes se dan entre inmigrantes. Sin embargo, sí recurrimos al tag racista cuando el agredido es un extranjero por parte de un español. Si es el español el agredido, el otro no es racista, sino inadaptado. Si un pedófilo es homosexual, nos callamos como ratas, si es cura lo gritamos a los cuatro vientos. Pero si un gay es agredido, lo es por un homófobo por cojones. Así es como se llega también a pensar que si un niño ha nacido es persona y si tiene 6 meses de gestación no es nada. No estoy descubriendo la pólvora. Orwell lo llamó neolengua. Huxley imaginó un mundo de indolentes teledirigidos donde la Biblia era un artículo pornográfico.

Lo que quiero decir es que, de una forma vergonzosa y cantosa, se recurre al o rehuye del encasillamiento según conviene. Francamente, no sé quién ha inventado esta nueva moral, pero que está cargada de dogmas está muy claro. Sólo que estos dogmas son relativistas, como queda a la vista. Entonces, digo yo, o bien cada tipo de perturbado, asesino y violento va encasillado con todos los tags, o bien simplemente nos referimos a ellos como enfermos o bien criminales. Lo que no se puede hacer es generalizar y encasillar indiscriminadamente, según conviene.

Ahora bien, especulemos. ¿Qué se obtiene así? Ante todo, una sociedad que no tiene mucha necesidad de pensar por sí misma. Si te han inculcado unos resortes de comportamiento, ya sabes cómo conducirte. También sabes inmediatamente como ser de los buenos, es decir, de los zombies adoctrinados. Así estás "al loro", nadie te va a señalar con el dedo. Y así, sin darte cuenta, estarás "pensando" una cosa y la contraria según te digan, y las dos serán la verdad y progresistas. Mientras, los de arriba se frotan las manos más que nunca.

2012/10/06

La cachimba perfecta, o cómo preparar una buena shisha

No sé cuándo empecé a fumar en shisha. Como casi todo el mundo, algún día de algún año ya remoto, en alguna de esas teterías que una vez se pusieron tan de moda. Como muchos, yo era de esos no fumadores que sin embargo se permitían aspirar el denso, blanco y aromático humo de la cachimba, pues no nos sentaba mal ni nos hacía toser. Era algo ocasional, pero siempre agradecido. Años después llegaron las cajetillas habituales. Lo dejé y retomé varias veces, como todo fumador que se precie; y en cada recaída me lavaba el cerebro pensando que no volvía a fumar, o al menos no lo de antes. Así llegaron los cigarrillos negros, los puros, los puritos... llevaba a gala el no volver a fumar tabaco rubio, ¡menuda tontería! Y no porque no sea el peor, que esto es verdad, sino porque tampoco puede decirse que el resto sea inocuo... hasta que, en una de esas recaídas, llegó con fuerza la shisha. Matizo: no puedo aventurarme a decir que fumar en pipa de agua no es perjudicial, es más, seguro que lo es; dicen diversos estudios que viene a ser lo mismo, lo cual eso sí yo dudo. ¿Los motivos? Cero flemas por las mañanas, cero dolor en los pulmones, cero sensación de ahogo al correr o hacer ejercicio y, sobre todo, lo que mencionaba antes: dale una shisha y un cigarro a dos personas que no han fumado en su vida y comprueba la reacción ante su primera bocanada... Efectivamente, el cuerpo es sabio y, por lo menos a mi, me dice que esto tiene que ser mucho mejor que los cigarros, de hecho lo que filtra el humo es la propia agua. Y no, no hablo de una shisha cada tres días, sino de una o dos por día, con una duración de 1 horita por sesión.

De este modo llevo siendo fumador habitual de cachimba desde hace unos 5 años. Intento no fumar cigarros, sobre todo comprarlos, aunque de vez en cuando cae uno. Pero a diferencia de otras veces, en que lo dejaba incluso por un año largo para volver a las andadas, esta vez firmo si soy capaz de quedarme como estoy. La shisha además conlleva todo un ritual de elaboración, siendo en cierto modo totalmente opuesta a ese fumeteo compulsivo del que apenas puede esperar a que acabe la peli para salir a encenderse un pitillo, que chupetea y comprime para succionar toda la esencia. No. La cachimba requiere de una preparación cuidadosa y unos conocimientos que influirán en cuánto dure, cómo sepa, cuán densa sea, cuán fresca, cómo entre de bien, etc. Llegados a este punto, tras mucho contrastar y experimentar, y habiendo por fin llegado al conocimiento supremo, me dispongo a compartir en este post algo que yo no encontré en su día y es la técnica para preparar una cachimba cojonuda. Como esta cachimba "ideal" es fruto de una combinación de tres partes, me voy a limitar a desgranarlas una por una e ir detallando cómo deben abordarse.


LIMPIEZA. Es algo obvio, nuestra cachimba debe estar lo más limpia posible. En la cazoleta, cazuela y hasta cacerola (la pieza de cerámica donde se pone el tabaco) hay que limpiar bien los restos de tabaco y la melaza que pueda haber goteado; si usas una goma para encajarla, como casi todo el mundo, retírala para limpiar las juntas. Puedes hacer todo esto con simple agua y las manos. Algunas cazoletas se quedan ennegrecidas, en cuyo caso conviene raspar el quemado, sobre todo en la parte donde puede entrar en contacto con el tabaco. Del cuerpo metálico de la pipa deberás limpiar tanto el conducto central por donde baja el humo como los recovecos; ten en cuenta que la pipa no es maciza, es decir que los adornos son huecos y están conectados al tubo por diversas juntas, así que vierte agua (no a presión) por la parte superior del mismo, taponándolo de vez en cuando por la parte inferior con el dedo, situando la pipa diagonalmente y girándola sobre sí misma, y finalmente agítala boca abajo durante un rato para vaciarla bien (escucha cómo chapotea el agua en los espacios huecos hasta que deje de hacerlo). Si no haces esto, desde la cazoleta muchas veces gotea melaza que acabará entrando por las juntas y rezumando por el exterior, en cuyo caso deberías proceder a retirarla con una servilleta húmeda e inmediatamente después proceder a la limpieza como acabo de explicar (fíjate entonces en lo teñida que sale el agua). No se te ocurra comprar una de esas shishas que alternan piezas de metal con otras de plástico decorado, pues en ese caso las juntas están llenas de una especie de amalgama ("harina" para los árabes) que, de ocurrir lo anterior, se mezcla con la melaza y el humo para producir un líquido negro y repugnante que rezuma abundantemente, hasta el punto de condensarse en la propia manguera y llegar a gotear por la boquilla hasta nuestras bocas... Del cuerpo de la pipa, además del mencionado tubo central y los espacios huecos, hay que limpiar también el conducto que va desde la parte inferior hasta el conector de la manguera, que es por donde nos fumaremos el humo una vez salga del agua (sí amigos, como en las pelis de terror, el humo sale literalmente del agua); este conducto en realidad actúa como un segundo filtro y acaba llenándose de carbonilla húmeda, por lo que conviene meterle un palito de esos para los oídos y destaponarlo, o de lo contrario nos acabará costando aspirar el humo. La manguera viene a ser en tercer filtro, ya que entre sus ondulaciones suele quedar adherida más carbonilla, esta vez seca; si no limpiamos la manguera, se irá obstruyendo y no será entraño que al aspirar humo notemos cómo nos entran fragmentos en la boca, lo cual es muy desagradable. Para limpiar la manguera propongo retirarla y golpearla contra el suelo, sécamente, varias veces, cogiéndola de lado a lado como si fueras a saltar a la comba. Puesto que los restos en la manguera son sólidos y secos, estos golpes los desprenderán de las pareces; luego puedes soplar por un lado con el otro apuntando a la basura o el WC y ya verás lo que sale; una vez hecho esto, también puedes usar agua a presión, para lo cual lo mejor es... sí, te llenas la boca de agua y soplas para que salga por el otro lado. Sin embargo, en este caso es importante dejar que la manguera se seque totalmente, puesto que la humedad interior haría que se volviese a ensuciar mucho más rápido. Finalmente está la base, osea el filtro propiamente dicho, donde se quedan la mayoría de impurezas y cuyo agua se irá oscureciendo gradualmente, por lo que conviene cambiarla cada pocas sesiones. De todo lo dicho, realmente sólo hay que limpiar cada vez la cazoleta, requiriendo lo demás un control cada más tiempo. Una cachimba limpia, sin gravilla, sin líquido asqueroso, con el agua clara, con los conductos bien destaponados, es esencial para disfrutarla como es debido.

NOCIONES SOBRE LA BASE. Uno podría pensar que, a más agua, más filtrado y por tanto saludable el humo. Cierto en parte, pero equivocado. Para dejarlo claro, el nivel del agua también influye en la fuerza que hay que hacer con los pulmones para aspirar el humo: si el nivel es muy alto, costará fumar, así que es preferible cambir el agua más a menudo; de no hacerlo, efectivamente ésta se irá oscureciendo, causando un regustillo ácido. En definitiva, un nivel de agua adecuado te da esa sensación de aspirar sin esfuerzo, una de las bazas de las teterías. En la práctica el tubo que se mete en el agua no debe hacerlo más de dos dedos, incluso menos. Además de con agua, la base de la cachimba se puede llenar con alguna bebida alcoholica, zumos, leche, batidos, etc. Como hemos dicho, el humo que fumamos sale directamente de este líquido y por tanto se impregna de su esencia, de modo que no es ninguna tontería. Cuanto más denso sea el líquido, más costará aspirar, por lo que hay que tener especial cuidado con el nivel del mismo. De todas formas lo normal -y lo más inteligente, menos arriesgado y económico- es añadir una parte de agua que corresponda por lo menos a 1/2 de la mezcla. No olvidemos que el agua es agua, pura, sin más, por lo que no nos arriesgamos a que filtre mal o aporte otras cosas dañinas para nuestros pulmones. Al margen de esto, es una cuestión de gustos. Lo que sí suele hacerse es utilizar agua fría o añadir hielos al líquido de turno, puesto que produce un humo fresco que resulta especialmente refrescante.


COMBUSTIÓN DEL TABACO
. La madre del cordero y, de lejos, lo más importante. Puedes tener la cachimba llena de mierda y el agua negra, que si haces esto bien no sabrá tan mal. Del mismo modo, puede estar impoluta y con el agua cristalina, que haciendo esto mal sabrá fatal. Todos los fumadores de shisha nos hemos "encontrado" con el famoso carraspeo: ese humo que aparentemente es normal, pero rasca (o raspa) la garganta y te hace incluso toser, siendo todo lo contrario a ese humo que entra solo de las teterías. Pues bien querido lector, resumiéndolo te diría que ese humo se debe a que el tabaco se achicharra. Vamos a intentar desgranar esto. Cuando se coloca el carbón sobre el tabaco, encima del papel de aluminio, a veces suena como si algo se estuviera literalmente cocinando; pues bien, cuanto menos suene tanto mejor y si no suena nada, mejor que mejor. Algunos incautos incluso aplastan un poquito el carbón recién colocado para obtener este sonido, ¡no! El carbón no debe quemar demasiado el tabaco, sino ir combustionándolo gradualmente sólo cuando nosotros aspiramos. A tal fin debemos tener en cuenta, además de los propios tabaco y carbón, la cazoleta y el papel de aluminio. Empecemos por este último, ya que su colocación es invariable: tienes que poner siempre dos capas (lo más cómodo es doblar una sobre sí misma), ya que así previenes que el calor se transmita demasiado rápido. Los agujeritos deben ser pequeños, hechos incluso con un simple alfiler para prevenir aún más el contacto; pueden hacerse de forma que queden bajo el carbón, o pueden dejarse algunos fuera de su radio de efecto: así conseguirás que en la mezcla entre más aire, pero esto no influye realmente en la calidad del humo, sino en la concentración del mismo, por si no lo quieres tan denso. Entre el papel de plata y la superficie del tabaco debería haber una capa de aire; habrás notado que el propio carbón tiene un hueco central, pero no siempre basta. Por consiguiente pasemos a la cazoleta: para favorecer que haya esta capa de aire, la cazoleta debe ser honda. No es tan fácil encontrarlas hondas, ya que las más grandes suelen expandirse a lo ancho; pero una buena cazoleta debería ser de cerámica y con un diámetro no superior al doble de su profundidad: de este modo el tabaco puede permanecer resguardado al fondo, con unos milímetros de aire entre el papel de plata y el mismo, lo cual favorece muchísimo una combustión más gradual y por tanto un humo espeso y suave a la vez. El carbón en sí mismo, que a fin de cuentas es el que quema, puede ser grande o pequeño (habitualmente hay dos medidas); la ventaja del segundo tipo es que acumula menos calor y por tanto es menos propenso a achicharrar el tabaco. Cuanto menor es el carbón, menor puede ser también la cámara de aire requerida y por tanto menor el tamaño de la cazoleta y la cantidad de tabaco. De hecho los carbones pequeños son ideales para quien no fuma mucho. Si no es el caso y se quiere abundante tabaco, hay quien prefiere usar dos carbones pequeños, uno detrás de otro, incluso en una cazoleta grande; pero insisto en que, si es honda, puede utilizarse perfectamente un carbón grande sin necesidad de levantarse para hacer el tedioso cambio. Ojo: el carbón tiene que estar bien caliente o no saldrá humo, no confundamos las cosas. Por último tenemos el tabaco, nuestro niño mimado que depositaremos cuidadosamente en la cazoleta, de forma uniforme y sin dejar espacios huecos, ni muy deshilachado ni muy comprimido -esta es la tercera causa por la que se vuelve difícil absorber el humo, junto al alto nivel del agua y la obstrucción del conducto que da al conector de la manguera-. Es decir, simplemente hay que colocar el tabaco, asentarlo un poquito con los dedos y asegurarse de que por arriba quede liso y con el mencionado espacio de aire (de pocos milímetros) para no quedar pegado al papel de aluminio. Si se tienen en cuenta estas observaciones, el humo resultante es suave, suave, nada que ver con ese humo carraspeante tan odioso.


Eso es un poco todo. Cuidando estos tres aspectos de la limpieza, el contenido de la base y la preparación al completo de la cazoleta (con su tabaco, papel de aluminio y carbón), podemos decir que obtendremos con total seguridad una buena cachima... ¡y ojalá yo lo hubiera sabido en su día! Para llegar a estas conclusiones, uno tiene que probar, equivocarse, combinar múltiples factores... A veces llegas a un equilibrio y no sabes ni por qué, y de pronto cambias algo de la cachimba y ya has perdido el hilo. Por eso aquí he querido recoger los datos, la realidad, las causas y los efectos, para que la elaboración de una buena shisha no dependa de la suerte, sino del conocimiento. Para acabar, unas pequeñas...

NOTAS. Algunas cachimbas tienen una válvula de aire, cada vez más común. No será necesario emplearla a menos que hayamos hecho algo mal, ayudando a evacuar el humo y reduciendo su concentración por si rasca un poco (si es así, en realidad, acaba rascando todo el tiempo). El cenicero de la cachimba se usa sobre todo para cuando usamos dos carbones pequeños en la misma cachimba, ya que cuando se combustione el primero no se podrá tocar la cazoleta por su alta temperatura; en lugar de esto, con las típicas pinzas de arrastra el carbón, dejándolo caer sobre el cenicero, y se coloca otro recién encendido. Hay quien añade unas gotitas de agua al propio tabaco, antes de poner el papel de aluminio; efectivamente, es una alternativa para impedir que se achicharre, pero hay que tener la medida muy bien cogida o lo único que conseguiremos es que nuestra shisha no eche humo. Hay quien, en vez de los típicos cierres de goma, usa tiras de periódico, alegando que la goma influye en el sabor del humo; las gomas, normalmente, se sitúan en la base de la cazoleta, en la base del cuerpo metálico y en la salida del conector con la manguera. Algunas personas utilizan filtros para la shisha, que venden en tiendas especializadas y se colocan en la boquilla; no hay más que ver uno de estos filtros después de 1 HORA de fumeteo para comprobar que está mucho menos ennegrecido que el de un simple pitillo que te fumas en 5 minutos. Sea como sea, están a la venta, al igual que las famosas pinzas que debe tener todo cachimbero, con las cuales manipularemos el carbón. El tabaco más popular es Nakhla y su precio de venta al público, a fecha de este post, ronda los 5 o 6 euros como mucho; si te cobran más, te están timando. Además conviene destacar que, dentro de la caja, el tabaco debe venir envuelto en un papel plateado con palmeras dibujadas, que es el paquete de 250 grs. A veces dividen estos paquetes en dos y los venden al mismo precio, lo cual es otro tongo. Nakhla tiene muchos sabores, incluso Coca-Cola, cappuccino y toda clase de frutas exóticas; es un tabaco semi seco, sin mucha melaza, y está cortado un poco burdamente, por lo que no es extraño encontrar los famosos "palitroques" en medio del tabaco. Existe otra marca bastante común que es Al-Fakher, cuyo precio es de aproximadamente el doble; es de Arabia Saudita y su tabaco está cortado muy cuidadosamente, hasta el punto de que no hace falta ni desgranarlo con los dedos. Se presenta en saquitos con cierre hermético reutilizable, que a su vez van dentro de unas tarrinas selladas, estando éstas metidas en unas cajitas retractiladas...¡guau! Muchas veces sólo venden el saquito, cuyo peso por cierto también es de 250 grs., aunque los hay mayores. Al-Fakher tiene abundante melaza, hasta el punto de que algunos lo critican; cada sabor viene con una verdadera mermelada dulzona que muchas veces dan ganas de comerse. La gama de sabores no es tan amplia como la de Nakhla, pero los de uva, menta, uva con menta, fresa y cereza son insuperables.