2007/12/31

31/12



Despidamos juntos el año.

Olvidemos los problemas,
cenemos y recordemos el pasado.

Hagamos lo que hacemos siempre,
Comer, hablar, reír, abrazarnos.

Veamos la televisión
y discutamos, ¡la cuatro no! mejor la primera.

Es antena tres, ¡no hay cuatro!
Bueno pues esa no.

Nada cambia.

No quiero más langostinos que me lleno,
Qué ganas de salir con el frío que hace.

Ya, la verdad es que sí, pero es Nochevieja.
Para mí todos los días son iguales.

Bueno, pero hay que comer uvas, venga.
Y lo caras que son, 1000 pesetas cuatro uvas.

¡Euros!

Yo con que el año que viene sea como este…
Por qué no dejamos eso, mañana es martes.

Y la nochevieja que viene
otra vez diciendo chorradas.

Como siempre.

Despidamos juntos el 2007.

QUE TE JODAN (Al unísono)

2007/12/12

En busca de una PlayStation 3

Es increíble la calaña humana. Hace un tiempo escribí un post precisamente sobre los delitos contra la buena fe, a saber, aquellas estafas que se aprovechan de la confianza de los demás, contribuyendo a hacer de este mundo un lugar más frío, impersonal y, en resumidas cuentas, nauseabundo. Luego la gente se lleva las manos a la cabeza porque alguien se desmaya en medio de la calle y pasan al lado 10, 50, 100 personas sin inmutarse... Precisamente por culpa del individuo que, echado en el suelo, espera a que su compinche robe la cartera al transeunte que se acerca para ayudar, por ese malnacido, es por lo que los otros 99 desmayos reales son ignorados por la masa humana, en un ejercicio que sin duda degrada al individuo por debajo de muchas bestias.

Y ahora estoy buscando una PlayStation 3 de segunda mano. Ya lo hice con la 2, el chaval vino a mi casa, tenía el ticket del Corte Inglés, todo perfecto. ¡Pero madre mía cómo han madurado las estafas electrónicas! Espero que mis investigaciones sean de ayuda, voy con el asunto. Lo primero que llama la atención, detrás de una de estas triquiñuelas, es que el hijo de puta en cuestión apenas escribe en Español, si es que lo hace; eso sí, en el anuncio da el pego perfectamente. Enseguida descubres que, donde había un particular, ahora hay algún tipo de "distribuidora" que, por arte de magia, puede proporcionarte varias consolas, con mayores descuentos si compras muchas. Pero lo mejor está por llegar: ¡la creación de una empresa fantasma en la web!

Debo reconocer que esto ha llegado a desconcertarme e incluso hacerme plantear la arriesgada compra... hasta que he hecho mis comprobaciones. La empresa en cuestión es uno de los denominados escrows, que consisten básicamente en intermediarios entre un vendedor y un comprador, reteniendo el pago hasta que llega la mercancía. Presentándose como tercera parte seria e imparcial, enseguida encontré en internet una escalofriante lista de sitios similares fakes, construidos por los propios estafadores para recibir el pago de sus inocentes víctimas... ¡y oye, las páginas dan el pego! Se me hizo raro ver que la traducción del sitio al castellano era muy mala, algo extraño en una empresa profesional, y que luego en Google no apareciese NADA de la susodicha. Supongo que las construyen tan rápido como cambian de nombre y servidor. Es decir, para estafar al cliente final, esta pandilla de malnacidos perjudican también a compañías similares honradas, que venden precisamente algo de fiabilidad en este tipo de transacciones, pero de las que la gente empezará a dudar.

Desconfianza, desconfianza y más desconfianza... y así va el mundo. Cada vez pienso más -y si tengo un hueco escribiré sobre ello- que sí hay un BIEN y un MAL con mayúsculas, más allá de culturas, y que sí hay BUENOS y MALVADOS... puede que no buenos ni malos de película, héroes o villanos, pues todas las personas tienen matices, pero, al final, en este mundo, tal vez sólo podamos preguntarnos algo: ¿he contribuido para bien, o para mal? ¿Qué ha quedado de mi en la sociedad? Muchas veces he pensado que, si no hacemos algo famoso ni somos recordados, el sentido de la vida pasa por poco más que tener hijos y, supongo, perpetuar la especie en esta ironía que es la corriente vital. Ahora, bien pensado, me doy cuenta de que cada acto, cada decisión y, en definitiva, la suma de las actitudes es la que contribuye a cambiar algo en este mundo, a que mañana seamos así y no asá, a que la humanidad camine hacia su destino erguida y no arrastrándose... No está nada mal para una sola persona, nada pero que nada mal :-)

Un saludo!

2007/12/01

Bananas (1971)

Director: Woody Allen

Intérpretes: Woody Allen, Louise Lasser, Carlos Montalbán, Jacobo Morales

Una pequeña muestra del Woody Allen más fresco,película perteneciente a su primera etapa, en la que destacaba un humor surrealista repleto de diálogos que rebosan ingenio e inteligencia.

De sus primero pasos nadie debería perderse Toma el dinero y corre (1968),El dormilón (1973) La última noche de Boris Gruschenko (1975).

Fragmentos del séptimo arte

Después del apabullante éxito de mis post de "Música en el Cine" con una media de dos comentarios por artículo (véanse noviembre 2006 en adelante)inauguro una recopilación con pequeñas píldoras de mis películas, directores y actores favoritos. Obviamente las reseñaré para facilitar la adquisición del materiar original (copias no, recuerda que la PIRATERÍA ES DELITO) a algún visitante despitado que no la reconozca (doy por hecho que a los coautores del blog no voy a descubrirles nada que no sepan).

Así que traigan las palomitas, apaguen las luces y acompañenme este modesto homenaje.

2007/11/29

ELOGIO DE LA EXTRAPOLACIÓN

H. L. Gold (1), siendo redactor en jefe de la revista Galaxy, dijo en una ocasión que no existía ningún género literario como la SF para reflejar las inquietudes de su propia época. La frase se hizo célebre, y ha sido citada en casi todos los libros, ensayos y artículos que tratan, de cerca o de lejos, la SF.

Y, además, es cierta.

Lo que hace generalmente la SF es extrapolar al futuro, no el tiempo en el que se está viviendo, sino las inquietudes del tiempo en el que se está viviendo. En los albores del género, la Humanidad tenía una gran confianza en la ciencia y en la técnica; vivía de lleno la era del maquinismo, y no es extraño que Gernsback (2) y sus seguidores hicieran en sus relatos la apología de utópicos futuros llenos de aquellas maravillosas máquinas que tan bien reflejara Paul en sus dibujos, evidenciando una fe ciega en la ciencia. Luego vino la época de la Gran Depresión (3), y la SF reflejó las angustias del público lector por la vía del escapismo: la gente quería huir de los agobiantes problemas que les acosaban por todas partes, y la SF la sumergía en un mundo de maravilla en el que la fantasía desbancaba a la ciencia y hacía olvidar terribles y deprimentes realidades. La Segunda Guerra Mundial trajo consigo una serie de ucronías bajo las que se demostraba la terrorífica realidad del mundo bajo la dura bota del fascismo, y, más tarde, la guerra fría USA-URSS nos ofreció otra serie de tremebundos relatos en los que terribles invasores extraterrestres permitían adelantar lo que sería el mundo bajo la no menos dura bota comunista, alternándolos con visiones apocalípticas de un mundo post-atómico que hacían presagiar la latente amenaza de una Tercera Guerra Mundial.

Después, desaparecido ya (al menos aparentemente) el peligro de una inminente guerra nuclear, entramos en la era del desencanto. La guerra de Vietnam, mayo del 68, los movimientos hippies, nos ofrecen una juventud crítica que cuestiona las ideas y los valores de las generaciones que les precedieron. Es también el inicio de los movimientos ecologistas, del gran grito de angustia que se alza contra el saqueo de nuestro pobre planeta. Aparece así la SF crítica, amarga, pesimista muchas veces, que intenta plantear los acuciantes problemas de nuestro expoliado mundo. Es el tiempo también de la nueva ola, de la literatura que, considerando caducos los antiguos medios de comunicación, intenta hallar nuevos canales que no siempre consigue abrir. Es la época de la angustia vital.

Pero luego llega el gran mazazo, la última crisis (y van…) que aún estamos atravesando: la crisis de la energía, la inflación galopante, el creciente desempleo, la confirmación de que aquello que unos cuantos visionarios de la década anterior aullaron como predicadores en el desierto no era más que la cruda realidad. Se cuestionan de nuevo las estructuras de toda una sociedad, y esta vez es un grito de desesperación porque no se ve ninguna salida válida. Volvemos a los tiempos de la Gran Depresión… corregidos y aumentados.

Y la SF sigue reflejando las angustias, las inquietudes de su tiempo. Como ocurriera con la Gran Depresión del 29, se está observando en la SF de los últimos años el mismo intento de escapismo. Volvemos a la fantasía. Queremos huir de nuestras desmoralizantes realidades, y nos refugiamos en un mundo de maravilla que nos permita olvidarnos de nuestras angustias de hoy. Universos como los de The ruins of the Earth, la gran antología de Thomas Disch, o del Make Room!, Make Room! (4), la estremecedora novela de Harrison, pertenecen al pasado. Los grandes éxitos de la SF actual nos trasladan a tiempos y universos muy alejados de nuestra contemporaneidad: el Gateway de Pohl, el Stardance de los Robinson, el Dreamsnake de McIntyre… sin contar con el repentino florecimiento del fantasy puro, con sus ciclos de novelas escapistas que nos llevan a encantados universos de ilusión, y la reedición de antiguos éxitos redivivos.

Sin embargo, todo esto es también extrapolación. Aunque queramos olvidarlo, la SF marca nuestro tiempo. Nos señala nuestras virtudes y nuestros defectos. Nos muestra nuestro camino. Intentamos alejarlo por las vías de la fantasía, pero está aquí, a nuestro alrededor, señalándonos con su dedo acusador. Para todos los que lo queramos ver. Para aquellos que, en los años venideros, sacarán correlaciones.

En esa teoría cíclica de la Historia, tan desacreditada muchas veces, pero realmente cierta, la SF está cumpliendo su camino, trazando su inamovible trayectoria. Dentro de la espiral cíclica del tiempo, nos hallamos en una segunda Depresión, en un nuevo año 29, solo que un peldaño más arriba. Todos sabemos en qué desembocó la gran crisis yanki en la década de los treinta. Hoy, el petróleo es el rey, hay constantes crisis en Oriente Medio, Rusia interviene en Afganistán, se mezcla (¡una vez más!) el deporte con la política, las tensiones son continuas y las hay en todo el mundo. Los alarmistas, los mal llamados futurólogos (astrólogos y adivinos que pretenden dar un barniz científico a sus predicciones) nos anuncian terribles males, el fin del mundo, una Tercera Guerra Mundial, para el año 83 (5). El ciclo sigue, la espiral sube. La SF está marcando el mismo camino que hace cuarenta años. ¿Cuál será su próximo paso? ¿Hacia dónde se decantará?

Nunca, como ahora, había tenido tanta razón de ser la famosa frase de H. L. Gold…

Domingo Santos

[Nueva Dimensión nº 121, marzo de 1980]


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Notas:

(1) Horace L. Gold fue director de Galaxy Science Fiction entre 1950 y 1961, convirtiéndola en la principal revista estadounidense de ciencia ficción de la época. Publicó a autores de la talla de Fredric Brown (¡Marciano, vete a casa!, 1955), Fritz Leiber (Nuestra Señora de las Tinieblas, 1977), Richard Matheson (Soy Leyenda, 1954), Isaac Asimov (El fin de la Eternidad, 1955) o Alfred Bester, a quien aconsejó en la escritura de una de sus novelas más premiadas, El hombre demolido, serializada con gran éxito en Galaxy entre enero y marzo de 1952.

(2) Crisis económica mundial iniciada el 24 de octubre de 1929 con el desplome de la Bolsa de Wall Street. Aquel día se conocería como Jueves Negro, y sus terribles efectos se prolongarían hasta el comienzo de la II Guerra Mundial.

(3) Hugo Gernsback creó la primera revista de ciencia ficción, Amazing Stories, en 1926. También fundó otras publicaciones como Modern Electrics -sobre ciencia y tecnología- en 1926, o Science Wonder Stories en 1929. Los premios Hugo de la Sociedad Mundial de Ciencia Ficción llevan su nombre.

(4) Traducida al castellano como ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio!, esta historia sobre un futuro cercano donde la Tierra padece superpoblación, un inmenso desempleo y las consecuencias de una Naturaleza esquilmada, se daría a conocer al gran público en 1966 con Soylent Green (Cuando el Destino nos alcance), adaptación cinematográfica dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por un joven Charlton Heston y un envejecido pero aún brillante Edward G. Robinson.

(5) La crisis de 1983 se originó, por supuesto, con la subida de los precios del petróleo, y afectó a todos los países y sectores productivos. En España la recuperación económica comenzaría, de forma débil y vacilante, a partir del año 1985.


2007/11/21

Un recordatorio de la extinta revista "Nueva Dimensión"

Elogio del suicidio

Recientemente, los medios de prensa de Barcelona se vieron agitados por una noticia que causó honda impresión, por tratarse de quien se trataba: uno de los profesionales más honrados del periodismo –que adicionalmente era lo que se llama “un pedazo de pan”- se había suicidado.

Respetado, y aún casi amado por todos, su posición laboral no justificaba el hecho, pues, además de ser responsable de una de las más válidas revistas políticas no alineadas del país, tenía más trabajo del que deseaba, y eran frecuentes sus negativas a aceptar encargos, negativas justificadas con un “ya me gano la vida con lo que hago, ¿para qué me la voy a complicar más?”.

Lo que sí era evidente era que algo fallaba en él. Y, según todos los indicios, lo que le fallaba era la vida afectiva.

Para una categoría reducida de personas –reducida con respecto a la masa general de la Humanidad- este problema es cada vez más apremiante.

No creo estar descubriendo nada nuevo al hablar de la soledad, pero lo que sí es cierto es que este problema está alcanzando cotas muy altas en nuestra sociedad actual. Con su masificación, su anomia y su ruptura de los esquemas tradicionales familiares, la sociedad de consumo está aislando cada vez más al individuo.

Encerrado en su cubículo, desprovisto de lugares en los que conocer a otras personas -¿dónde están los paseos en los que se veía a todo el mundo, o las terturlias de café en las que se encontraban los amigos?-, luchando por pensar en un ambiente cada vez más dado a lo “predigerido” en lo intelectual, el ser pensante se haya cada vez más solo.

Y hablo del ser pensante porque para mí –y que me perdonen los que se puedan sentir desfavorablemente aludidos- la raza humana se está dividiendo, de un modo cada vez más claro, en seres pensantes o no. Los pensantes –repito que todo esto es una elucubración personal, que supongo podrá ser cuestionada por muchos-, son los que se dan cuenta de lo que realmente pasa, los que hacen críticas de las situaciones concretas… los que, en suma, están bastante desengañados de todo y de todos. Porque creo que el ser pensante lleva, a la larga, al cinismo, al desengaño y la depresión.

Los otros, los que no piensan, lo tienen todo más fácil; la sociedad de consumo les ha puesto en las manos una serie de juguetes, y ellos se alienan a gusto con ellos: con su televisión, su fútbol, su casita en el campo, su mujer y sus hijos, su paga extra…

Y miren lo que son las cosas, los pensantes –y esto no es sólo opinión mía, sino que la comparten algunos otros con los que la he comentado- llegamos a envidiar a los no pensantes. Hay momentos, momentos negros de desesperación, en los que a uno también le gustaría pasárselo pipa viendo la tele, rugiendo en el fútbol… o creer en la sagrada institución del matrimonio.

Así las cosas, a los pensantes nos quedan una serie de refugios, a los que acudimos cuando aprieta la soledad: el trabajo, las drogas –y no piensen muy mal, que aquí incluyo desde el alcohol al café, pasando por las yerbas y otros exotismos-, los objetos…

Pero son soluciones de repuesto, y uno –que por algo es pensante- lo sabe muy bien. Y se cansa de ellas. El trabajo ayuda mucho, pero a medida que uno llega a cotas más altas, se lo mira con una cierta condescendencia, pues no es lo mismo luchar por destacar que haber llegado ya a una posición que uno conoce como su tope –por muy buena que sea esa posición-. Y las drogas le dejan a uno muy pachucho, y los objetos restan libertad y acaban por hacerse obsesivos.

Total que, a la larga o a la corta, nuestro buen pensante se vuelve a encarar con su problema, el único problema, el de la soledad.

Y no es que no lo solucione: lo cierto es que –a temporadas- uno logra no estar solo. Pero, siendo pensante, se da cuenta de lo contingente que es ese no estar solo, y sabe que está emplazado, que la relación se deteriorará –cosas de la dinámica de la vida-, y que volverá a estar con su vieja compañera… como decía el poeta:

“Soledad, vieja amiga,

la única fiel.

A veces creo haberte dejado atrás,

en el camino,

pero siempre estás ahí,

esperándome”

Y perdonen la traducción literal.

Entonces, a cada nuevo reencuentro con la soledad, y cuando ésta logra arrollar las débiles barreras –el trabajo, las drogas, las cosas- uno se hace la misma pregunta: ¿para qué seguir?

Y surge la idea del suicidio.

¿Qué por qué no se suicida uno?

Aquí ya no me atrevo a generalizar. Hablaré de mi caso personal.

Digamos que hay mucho de cobardía, cobardía disfrazada de optimismo –llámenlo curiosidad si lo prefieren-: ¡quién sabe lo que pasará mañana! Y con esta cantinela, uno espera… como si no supiera que el mañana no será mejor.

Pero claro, como ya he dicho –creo que hasta la saciedad-, uno es pensante. Y, como tal, tiene a orgullo moverse en unos esquemas lógicos. Y llega un día, mucho más lúcido que los demás, en que se presenta ante el problema sin subterfugios, sin autoengaños.

Y sabe, de un modo definitivo, que no vale la pena seguir… y no sigue.

Ese día te llegó a ti, amigo al que está dedicada esta reflexión, y supongo que nos llegará a muchos. Tú nos has abierto la puerta.

Luis Vigil

[editorial de Nueva Dimensión nº 95, noviembre de 1977]

2007/11/19

¡Herejía!

Hace ya un tiempo que quería escribir y dejar plasmada una de mis teorías más curiosas, alocadas y hasta, quien sabe, heréticas :-) No ha sido bautizada, pero suelo referirme a la misma como sistema de realidad trinario, o existencia en base trinaria... Mezcla un poco de mi incultura religiosa y científica para componer un pastiche la mar de suculento, que prometo no está copiado de Matrix. Voy.

El número tres... nos dicen que es un número mágico, bíblico y también muy referido en otras culturas y religiones. Haciendo un repaso de la nuestra, Jesús murió a los 33 años y fue crucificado junto a otros dos presos, muriendo los tres juntos en el monte; se da la casualidad de que tres veces cayó cargando con la cruz, o que resucitó al tercer día; también está el misterio de la trinidad, esto es Padre, Hijo y Espíritu Santo; tres son las grandes religiones monoteistas derivadas de las Antiguas Escrituras, tres fueron los reyes magos que fueron a adorar al niño y tres las veces que Pedro negó a Jesucristo... y así, ciertamente, podríamos encontrar muchas referencias al 3 en la religión, lo cual no deja de ser curioso.

Sigo con mi paranoia...

Luego hay algunas frases de Jesús que a mi personalmente me parecen fascinantes, como "la verdad os hará libres", o "yo soy el camino, la verdad y la vida"... Nótese que vuelve a referirse a tres "partes" en relación a esa verdad... ¿pero cuál es? El eterno dilema, a saber: ¿cuál es el sentido de la vida? ¿Qué quería decir Jesús? La religión cristiana me llama la atención en cuanto es la única que ha dado una respuesta real a esa pregunta en forma, se supone, del propio Dios, hecho hombre para comunicarnos, en definitiva, que no nos preocupemos por esta vida y que la pasemos, al final, amándonos, pues lo importante, se presume, vendrá despues. Pero mientras tanto, ¿qué es esta vida? Entonces, ¿su sentido es simplemente pasarla?

Prosigo delirando...

Pensemos en el internet, en la televisión, música o videojuegos... pensemos en el mundo digital. El mismo se compone de ceros (0) y unos (1), con los cuales, en función de su colocación dentro de una cadena de caracteres, se obtienen desde vídeos hasta juegos, desde música hasta fotografías, personajes digitales, simuladores, internet, archivos de texto, programas varios... TODO ello formado por ceros y unos... El ser humano, se podría decir, ha creado un mundo virtual basado en un entorno binario, pero, ¿qué pasaría si existiese un tercer elemento? ¿Hasta donde podría exprimirse la noción de realidad? Tal vez nuestro propio mundo sea la respuesta.

Bombas fuera...

¿Y si todo lo que tocamos, olemos, vemos u oímos es una simulación en base a un sistema trinario? Pero, peor aun, ¿y si lo hubiéramos descubierto hace años, pero el engaño es tan perfecto que nadie ha caído? ¿Y si las insinuaciones de Jesús iban por ahí, si la trinidad de nuestra religión encuentra su correspondencia en los protones, electrones y neutrones de que está hecha la materia? De hecho, al igual que los ceros y los unos forman todo el mundo digital, estas tres partes del átomo forman todo el mundo... ¿real? Así dicho de pronto parece obvio, porque nos lo han enseñado y simplemente hemos asentido como becerros, pero cuando uno piensa, sin ir más lejos, que está hecho EXACTAMENTE de los mismos elementos que una roca, sólo que ordenados de forma distinta... ... ... ... ... ... ... a mi esto me hace que pensar y desde luego me recuerda donde están los milagros: por todas partes. Si los recurridos ceros y unos, ordenados de una u otra forma, componen una melodía, un video o, qué se yo, un programa de antivirus, ¿acaso es menos cierto que protones, electrones y neutrones se combinan para formar un ladrillo, una gota de agua o un gato? En serio, ¿alguien se ha parado a pensar DE VERDAD en esto? Osea que mi cerebro, a fin de cuentas, está hecho de los mismo materiales que, literalmente, una moñiga de vaca (lo sé, he dejado la coñita a huevo)...

Tal vez sigamos sin conocer el sentido de esta vida, pero pareciese que está puesta ante nuestros ojos para apartarnos de una realidad. Nuestra alma, alejada de este sistema trinario y única fuente de verdad dentro de nuestro mundo ficticio, es esa parte que nos proporciona precisamente ese anhelo de lo existencial... Volviendo a Matrix, todos hemos sentido esa llamada, sólo que algunos son más como Neo y otros se empeñan en vivir siendo Cifra toda la vida, probando el bistec digital como única meta. A veces, debo confesar, cierro los ojos y siento mi cuerpo como un mero recipiente, no es coña... hay algo más.

Un saludo!

PD: obviamente esto es una teoría como muchas otras, pero el telón de fondo, a saber, que esta vida es algo transitorio, siempre lo he creído... no... sentido, casi sabido.

2007/11/11

Hola Dios




Hola Dios,

¿Qué tal te van las cosas? Por aquí como siempre, ya sabes cómo somos, que si un asesino por allí, que si el Rey de España y Chávez…qué maleducado es, como se tuvo que poner el monarca…el calentamiento, los independentistas…la gente se sigue empeñando en hacer el mal, malgastando la libertad que nos diste.

Supongo que tú nos observas muy enfadado por nuestras bajezas, pero confío en que no nos lo tomes en cuenta porque al fin y al cabo nos hiciste a tu imagen y semejanza (es extraño, porque el otro día oí a una chica que decía que no creía en ti, que sólo eras una abstracción y que éramos nosotros quienes te habíamos creado a imagen y semejanza nuestra, utilizaba unas palabra muy raras que yo no entendía, pero te pido por ella para que la ayudes a encontrar tu luz). Sé que sabrás recompensar a tus buenos hijos y a los negritos, que no tienen la culpa de nada.

Yo no entiendo lo que pasa en mi país, imagínate que ahora quieren enseñar ciudadanía. Van a eliminar la religión y dar lecciones de moral, figúrate. Manipular las mentes de los chavales metiéndole ideas en la cabeza que no vienen en la Biblia, menos mal que nos han dejado hacer algunos cambios de los que te sentirás muy orgulloso, espero.

Por lo demás, el tío Paco sigue con lo suyo, tiene unos dolores terribles y piensan que no va a salir. Tú que eres bondadoso, hasta que llegue el momento de llevarlo a tu gloria, ¿no podrías hacer que perdiera la cabeza o algo así y no se enterara de nada? Es que da una penita…

También me gustaría que iluminaras a todos los que sufren, para que se vean reconfortados. Y que los jóvenes encuentren trabajo y casa, para que puedan casarse y cumplir tus mandamientos. Que des fuerza a las buenas personas y que los herejes que adoran a falsos dioses rectifiquen y sean perdonados, que los gobernantes no se peleen y que vuelva el PP.

En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo, amén.

2007/11/05

2007/09/25

Paso...

En mi último post acusaba esa tendencia de muchas personas a lavarse las manos cuando algo se tuerce, pero el problema no les afecta directamente hasta que por supuesto suele ser demasiado tarde. Es una actitud, de hecho, muy juvenil, ese pretendido buenrollismo que significa básicamente no implicarse con ideas falsamente concebidas como abstractas cuando no ridiculizadas, pero protestar enérgicamente cuando algo duele, por ejemplo, en el bolsillo, o en las costumbres. Los valores caen tras el velo de una falsa y muy hábilmente vendida toleracia; al final no importa lo que somos, sólo lo que tenemos...

Sin embargo, las cosas no son porque sí, nunca. Detrás de teorías conspiranoicas, se encuentra nuestra esencia misma como seres humanos y, en este sentido, la misma falta puede cometer quien mira en otra dirección como quien, con su mezquina actitud, reclama esta respuesta... y de esto quiero hablar.

En efecto, hay momentos en que "salirse por la tangente", "a otra cosa mariposa", pasar del tema, vaya, es la mejor y más inteligente forma no ya de esquivar un problema, sino de hecho de superarlo. Como no, existe el problema de cuándo "pasar" y cuándo plantar cara a lo que llega, cuestión fundamentalmente personal en base a las experiencias, las circunstancias, el entorno y un sinfín de cosas de las que no podemos hablar aquí; sin embargo, sobre decir que la misma actitud que en un caso puede ser injustificada, en otro puede ser completamente legítima... y digo la misma.

Voy a poner un ejemplo práctico basado en mis experiencias propias. Hace ya años, llegó una carta de Travel Club a mi vieja librería de la calle San Pedro; mi señor padre, que es muy autosuficiente con cartas tipo le ha tocado un premio, club tal o pascual, me dijo, al preguntarle, que no sabía nada de eso, que le importaba un pito, que no lo había utilizado jamás y, de hecho, que me lo regalaba, debo añadir con la actitud de quien regala una tontería a un niño pequeño. Enseguida me llamó la atención el sistema de puntos, los regalos... se lo comenté y de hecho me dio su tarjeta, igual que mi madre; abrí una cuenta en internet con mis datos y empecé a hacer el seguimiento oportuno.

Años después, surgida la oportunidad de viajar a los Estados Unidos con dos amigos del blog, utilicé mis puntos para los tres, con un ahorro de unos 200 euros por billete (aun estoy esperando la cena... es broma). Ya por aquel entonces, mi padre me vino con que "no vayas a ser tan tonto de usar los puntos con tus amiguitos", ante lo cual, puede que por primera vez de forma completamente consciente, le respondí "no, no". Después tema nuevamente enterrado hasta que, hace poco, nos hemos ido, padres y este hijo, a Costa Rica, sobre lo cual si puedo escribiré algo; ante el elevado coste de los billetes de avión, la iniciativa empezó a flaquear y yo, perfectamente consciente de lo que podía pasar, sugerí a mis padres el uso de los puntos, que al fin y al cabo ellos me habían regalado años ha. El ahorro en este caso fue mayor y las consecuencias, como suponía, que desde entonces mis padres me hayan insinuado que les de la tarjeta, que por qué no me saco yo una, que cómo funciona... Muestras tu lado generoso y te comen los lobos.

Es por esto por lo que decía las cosas no pasan porque sí y que, en según qué momentos, la mejor salida es ignorar el problema, hacerse el tonto, y esperar a que desaparezca por sí mismo, de forma tan mezquina como llegó. En el caso del viaje a Costa Rica, decía, por segunda vez volví a pasar de discutir... ¿para qué? Ahora se han vuelto a olvidar. La línea que distingue esta decisión madura de otra cobarde es una trampa para la conciencia en sí misma, pero existe y yo quiero pensar que la he visto ante mis padres, a los cuales quiero, pero a los que a veces entienes empiezas a tratar como a niños.

Un saludo!

2007/08/21

Crisis existencial

Hoy he tenido una visión. He visto un mundo de idas y vueltas, de continuos golpes de péndulo, donde el progreso es atraso y el atraso lo nuevo, la moda, las tendencias impuestas por la bestia de la irracionalidad, por el devenir de lo salvaje en un mundo de alimañas, donde sólo las más voraces sobreviven, donde sólo el mancillado e inmundo hedor de la autocomplacencia más pueril y animalesca adornan el macabro paisaje con pequeñas lucecitas que jamás conseguirán apartar las sombras de esta nuestra planicie de lo vulgar. He visto un mundo donde los sueños de la razón producen monstruos, como ya dijera Goya, donde las personas agarran sus garrotes mentales y se lían a mamporros en la tormenta de la vida, gimiendo, sufriendo, aplastando craneos y pisoteando esperanzas... Y al final, éste es el mundo que nos queda, una realidad que, en el fondo, nunca ha cambiado.

En efecto, desde que el hombre es hombre, así son las cosas. Diera la impresión de que si avanzamos en unas direcciones, retrocedemos en otras, realmente a veces no me parece tan claro por qué se supone estamos mejor que antaño, sino por habernos creado unas necesidades inexistentes que, de no colmar, nos hacen sentir inseguros si no infelices. Confundimos libertad con amoralidad, justicia con miedo, valentía con picaresca, esperanza con inconsciencia... Hay alguien por aquí que, al menos hace años, creía en el hombre... uy, uy, uy. Yo prefiero creer en el Señor, aunque no exista. Hace unos post decía que, si es cierto que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, tal vez sea por esta particular maldición: la de percibir que se podría llegar a mucho más, la de ser totalmente conscientes de nuestras propias limitaciones, incluso entender perfectamente los mecanismos que racionalmente sabemos nos proporcionarían una mejor vida, a todos nosotros, mirar más allá, entenderlo... ¡y ser incapaces de alcanzarlo!!! ...triste. De hecho, si el ser humano fuera "bueno", sin ir más lejos, todos los sistemas políticos funcionarían a la perfección, por ejemplo... ¿acaso es falso presumir que se alcanzaría un estado cuasi paradisíaco de la existencia?

Por eso, supongo, he escrito ese pedazo de post sobre la moralidad, porque realmente quiero pensar que se puede llegar, porque es falsa la idea que nos venden de que para disfrutar hay poco menos que arrasar con todo, eslogan tan recurrente en todas y cada una de sus grotescas variantes -estar al loro, en la onda...- como rotundamente falso. Pero, a veces, no sé... por otro lado siempre hemos basado la rectitud en un caminos sembrado de barreras, prohibiciones y castigos... más basura. Parece claro que no somos responsables e igualmente parece que nadie tiene derecho a imponernos unas pautas, ¿acaso no existe el sentido común, la decisión madura, la consciencia propia de las personas? Diera la impresión de que siempre anhelamos lo que no tenemos, también en lo existencial, como si tuviésemos la esperanza de encontrar una solución que en el fondo sabemos no existe. No hay salida.

Naturalmente no tengo esta reflexiones a diario, todos necesitamos desconectar, pero 1- para eso no escribo en un blog y 2- me ha pasado algo que, a raiz de mi último post sobre la moral, me hace pensar que desde luego ¡manda huevos! Voy con ello... Resulta que, hace varias mañanas, en la librería, mi padre se encontró una gotera en el baño del patio, debida al constante goteo de una cañería general de la comunidad de vecinos. Como no podía ser de otra forma, mi querido progenitor, afectado en este caso de forma directa, se puso manos a la obra para resolver el asunto, llamadas al administrador, el seguro y el fontanero de la comunidad incluidas. Después de unas horas, el problema se resolvió cortando el suministro de agua a una casa en concreto, cuya dueña estaba de vacaciones y por cuya sección de tubería escapaba el agua. Pero hace poco una chica recién llegada de vaciones, bastante mona, con su vocecita de niña buena y su carita de no haber roto un plato, ha venido a la tienda pidiendo ayuda, pues resulta que desde la casa de la señora continuaba la cañería a otros pisos, cosa por otro lado bastante inusual. Mi padre, que había encontrado su particular solución temporal, se ha visto obligado, entiendo que sintiéndose algo responsable, a montarle a la niña un palo largo -con cinta adhesiva, una percha, una escoba y una fregona- para que desde la ventana pueda abrir y cerrar la llave de agua; le ha dicho que tenga mucho cuidado y que sólo la abra para llenar jarras, ducharse, etc., que si no gotea y es una faena, hasta que venga el fontanero para arreglarlo definitivamente... ... ... y ahí está la llave, abierta, soltando agua en el patio desde hace días y esa inútil persona no tiene ni el decoro de bajar a decir que no sabe cerrar, o no quiere vaya, y ella a su bola, jajaja, ¡pero qué lista que es la cabrita! ¡Es todo un genio! ¡Pero cómo se le habrá ocurrido, qué idea! Voy a hacer lo que me de la gana y los demás, que por cierto me han ayudado, pues que se apañen, total yo tengo el problema resuelto...

Moraleja: si mi padre hubiera dicho la verdad, que no era su responsabilidad, ahora podríamos irnos de vacaciones sin la sensación de que dejamos el tema a la deriva. Moraleja 2: de no haber podido abrir el agua con el invento de mi padre, ya lo creo que la zorra se habría encargado de remover el cielo hasta que hubiera llegado el fontanero. Moraleja 3: la gente va a su puta bola, en la comunidad solo consideraron que tenían un problema cuando inicialmente se cortó la llave general por horas y ya nadie tenía agua. Moraleja 4, autocrítica 1: de hecho, mi padre sólo se molestó inicialmente porque la avería le afectaba, si se cala otra casa... muy humano, sí señor. Moraleja 4, autocrítica 2: mi padre sólo ayudó a la chica por sentirse responsable, no por solidaridad. Moraleja 5: ¡a tomar por culo! Gracias.

Un saludo!

2007/07/28

Obrigado

Volvimos a España maravillados de visitar a nuestros vecinos y preguntándonos por qué estando tan cerca, son tan desconocidos. Todos hablan de las maravillas de París, Niza, Roma, Venecia, Londres, Viena, Amsterdam, Madrid y Barcelona...y casi nadie se acuerda de un país europeo donde se encuentran ciudades de singular buen gusto y capaces de asombrar a sus visitantes tanto como las más cotizadas reinas del turismo.

Gracias, amigos portugueses por vuestra cercanía y amabilidad, gracias por vuestra humilde cortesía y educación, obrigado, obrigado, obrigado.

Nuestro primera parada, Cascais. Con esa coqueta bahía decorada con casitas bajas de colores como si estuvieran pintadas con un pincel, y sus limpísimas terrazas donde degustar unas sardinas asadas que dejarían satisfechos los paladares más exigentes de Andalucía (el individuo de la foto es uno que se émpeñó en estropearnos todas las fotos donde había algo bonito, pero no sabemos ni cómo se llama.




Cascais estaba muy cerca de la elegante Estoril , donde teníamos nuestro campamento base, tan cerca que íbamos y veníamos andando (15 minutos a paso lento). Lo mejor de esta ciudad burguesa que acogió a la familia real española durante la dictadura (me pregunto si volverían a hacernos el favor de quedárselos otra vez en pack) es, por su puesto el casino más grande de Europa y su privilegiada situación. Disfrutan de la tranquilidad del mar y el tren de cercanías tarda 25 minutos en llevarles al meollo de la (pequeña) gran capital, Lisboa.











De Lisboa se pueden enseñar muchas imágenes y hacer descripciones más o menos precisas de su fotogénica fisonomía. Pero para entender esta ciudad hay que adentrarse en sus calles y sentir cómo respira. Tiene un pulso lento pero armonioso, sencillo y colorido a la vez, decadente y bello al mismo tiempo. Es una chica tímida que no se pinta, pero te enamora sin querer.


Es una ciudad de poetas, de intelectuales que soñaban con ser libres, una ciudad de cafés donde se forjaba el socialismo, una ciudad de borrachos y de putas, un ciudad bohemia. Hoy sólo queda su espíritu, pero se palpa y se siente lo que fue, pese a los turistas que hacen cola para hacerse la misma foto junto a la estatua del paciente poeta Pessoa, que resignado aguanta los flashazos y sigue viendo pasar el tiempo en su silla del café A Brasileira, en el céntrico Chiado.




Por no hablar de los tranvías, cuya red recorre la ciudad y le da ese aspecto de juguete roto a las zonas más deprimidas, como este, en la paupérrima Rua da Vica.






Pero junto a esta cara amable está la ciudad defensiva, plagada de fortalezas, murallas, arcos del triunfo y obeliscos que revelan un pasado guerrero enfrentado siempre a la invasión extranjera y dispuesto a defender con uñas y dientes su identidad dentro de la Península.








Su rivalidad histórica con España se limita al plano cultural, los portugueses no pasan por alto que su historia es también la nuestra, pero defienden su posición en algunos aspectos que son ignorados por los españoles que miran con desdén a sus vecinos, el mismo desdén con el que nos miran a nosotros lo franceses, por cierto.

Se consideran, por ejemplo, precursores de las rutas por el Atlántico que acercaron a los buques lusos a tierras americanas, mucho antes, según algunos historiadores (aquí Ramsey podría explicarnos su veracidad) de que Rodrigo de Triana gritara ¡Tierra a la vista! y Cristobal Colón (que era del mismo Logroño como todos saben) otorgara a España el título de descubridor. Para recordar el papel de Portugal en la época de los Descubrimientos, en el barrio de Belém se levantó en 1860 este precioso monumento en la desembocadura del Tajo (que conmemora a los 500 años de la muerte de Henrique el navegante y a los primeros aventureros que osaron adentrarse en el "fin do mundo".





Y por su puesto, nadie puede irse de Lisboa sin haber visitado Sintra. Este pueblecito de la sierra extremeña no se parece a nada. Hay que verlo para comprender por qué Byron fijó allí su residencia durante una larga temporada, maravillado por el verdor del paisaje, las escalinatas que recorren las calles, los castillos y torres medievales que te transportan a otro tiempo.




"(…)Es que en varios laberintos de montes y valles surge el glorioso Edén de Sintra.

¡Ay de mí! ¿Qué pena e que pincel logrará jamás decir la mitad siquiera de las bellezas de estas vistas?

¿Habrá villa como ésta? ¿Habrá lugar tan mítico, dónde el aroma sea intenso, dónde el verde sea tan vivo, dónde el amor sea tan puro?. ¿Habrá estrofa tantas veces cantada?. ¿Habrá tamaña fuente, en la que los poetas hayan bebido inspiración(…)?".







Especialmente pintoresco es el castillo de Pena, que más parece un castillo de colores diseñado por Dreamworks que una residencia veraniega construida para el monarca Fernando II de Portugal en 1836. Es una especie de pastiche que engloba todas las corrientes artísticas de la historia de la humanidad. Encontramos habitaciones que podían pertenecer a un jeque árabe, otras recuerdan el gótico europeo, mientras otras te lleva a la India...semejante mezcla, lejos de resultar grotesca, es una explosión cultural y artística que te deja asombrado. Se puede cotillear en las habitaciones de los reyes,las de los sirvientes, biblioteca, cocina y una capilla con el retablo más bonito que he visto en mi vida.










Y después de tanta visita cultural tocó sol y playa en el Algarve. Allí pudimos enterrar el estrés, relajarnos y disfrutar de un hotelazo a precio de ganga (loado sea el low cost) en la región de Lagos. No obstante, para los frioleros recomiendo las playas de Cádiz, porque en el Algarve viene un viento del norte ideal para navegar, pero que te deja tiritando. Con todo, tuvimos tiempo para embarcarnos en una excursión en barquito por las grutas muy agradable y divertente. Las grutas, son una auténtica pasada (siento ser tan prosaico pero noto como mi increible talento narrativo empieza a flaquear).








Y después a disrutar de la habitación, para lo que se recomienda una compañera de juegos como la que yo llevaba, que te hace pensar si quizá hubiera sido mejor no haber salido de allí en quince días. Quizá la próxima vez :)




La vuelta a la realidad es dura,sobre todo si viajas con TAP la compañía aérea más cutre del mundo y tienes un curro tan coñazo como el mío, pero ya estoy pensando en mi próximos destinos. Festival de Sitges, Barcelona, Italia... y por supuesto Madrid, que en invierno es una ciudad apasionante para vivir y no es coña. Así que ¡a vivir!